Salvo que el veterinario diga lo contrario, no deben come nada en las 12 horas antes de la operación, ni beber en las 3 anteriores. Con esto evitamos que el pobre cuando se despierte vomite todo lo que comió. CLaro que puede que si nuestro gato es de los dificiles de atrapar tengamos que convencerle con una latita, como sucede también con los gatos asilvestrados. En este caso, lo mejor es consultrlo con el veterinario.
Despues de la operacion, a la llegada a casa lo mejor es dejarle dentro, en un sitio donde esté tranquilo y calentito, con agua fresca y comida y sin acceso al exterior ni a lugares peligrosos (escaleras) hasta que esté totalmente repueato de la anestesia. Puede que no quiera comer, es normal en las primeras horas, las gatas pueden tardar en recuperar el apetito hasta 48horas, sobre todo si ha sido una operación larga.











